“Yo soy Betty, la fea” y “Pedro el escamoso”: Los spin-off de las novelas colombianas que no tuvieron éxito

Las producciones colombianas “Yo soy Betty, la fea” y “Pedro el escamoso”, protagonizadas por Ana María Orozco y Miguel Varoni respectivamente, tuvieron gran éxito no solo en su país de origen, sino alrededor del planeta.

Con repeticiones y diversas adaptaciones, dieron la vuelta al mundo logrando altas cifras de ráting. Aún hoy generan interés a pesar de haberse estrenado hace más de 15 años. Como las historias cautivaron a la audiencia, se decidió hacer una secuela para cada novela; sin embargo, estas no lograron convencer al público.

ECOMODA
Así se llamó la segunda parte de “Yo soy Betty, la fea” que narraba la vida de casada de Betty (Ana María Orozco) y don Armando (Jorge Enrique Abello). Después de dos años de matrimonio y con la llegada de su primera hija, muchas cosas cambiaron para ambos.

También se vio el regreso de Mario Calderón (Ricardo Vélez) y la tensión que se vivía con la fusión de Ecomoda y la empresa Fashion Group. Si comparamos con la novela original, no hubo tanta tensión ni humor. La audiencia colombiana no respondió tan positivamente como a la original.

Sin embargo, los fanáticos de Estados Unidos sí la calificaron como buena convirtiéndose en su principal soporte. Otro punto que no le jugó a favor fue que la ficción solo contaba con 35 capítulos, en comparación de los 335 de “Yo soyBetty, la fea”.

En “Ecomoda” no aparecieron Marcela (Natalia Ramírez) ni Patricia (Lorna Cepeda), antagonistas de la telenovela original, quienes simplemente dejaron la empresa.

COMO PEDRO POR SU CASA
Después de que “Pedro el escamoso” consiguiera gran éxito en el 2003, los productores tenían pensado realizar un spin-off que durara tres temporadas y 20 episodios. En cada uno, Pedro (Miguel Varoni) tendría un negocio y se enamoraría de una chica.

Si bien contó con la participación de los artistas originales como doña Nidia (Alina Lozano), Pastor Gaitán (Alvaro Bayona) y René (Fernando Solórzano); llegó Ana de la Reguera, actriz mexicana, que se convirtió en un amor de Pedro Coral.

A pesar de ello, muchos televidentes no pudieron asimilar que Paula Dávila (Sandra Reyes), el amor eterno del protagonista, lo dejara en la calle, despechado y sin dinero. Un final añadido tan triste que hace revisar toda la historia que lo llevó a la cima.

El único éxito que tuvo “Como Pedro por su casa” fue que llegó a Estados Unidos y el actor pudo consolidar su carrera allí.

rpp noticias

Disney+ advierte del cliché racista de algunos de sus clásicos

Disney+ ha agregado advertencias a algunos de sus clásicos, como ‘Peter Pan’ o ‘Los Aristogatos’, para prevenir a los espectadores de los clichés racistas en algunas escenas.
Los suscriptores de la plataforma de vídeos bajo demanda Disney + ya estaban sensibilizados con “descripciones culturales anticuadas” como las de “pieles rojas” de ‘Peter Pan’ (1953) o el gato siamés con ojos rasgados de los ‘Aristogatos’ (1970 ). La nueva advertencia que ahora precederá a las obras en cuestión insistirá en el hecho de que estos estereotipos “eran erróneos entonces y lo son hoy”.

“Este programa incluye descripciones negativas y / o maltrato de ciertos pueblos o culturas”, advierte el mensaje.
“Impacto dañino”
“En lugar de eliminar este contenido, queremos reconocer su impacto dañino, aprender de él y generar un diálogo para crear conjuntamente un futuro más inclusivo”, continúa la advertencia, escrita en consulta con varias organizaciones, incluida la Asociación de Críticos de Películas Afroamericanas.
‘Los Robinsons de los mares del sur’ o ‘Dumbo’, cuyos cuervos han sido criticados en el pasado como una caricatura racista de los estadounidenses negros, son otras de las películas que próximamente también llevarán la advertencia.

Atracciones políticamente correctas
En junio pasado, Disney ya había decidido modificar las atracciones de ‘Splash Mountain’ en sus parques estadounidenses, que evocan el pasado racista de Estados Unidos.
El tema actual de ‘Splash Mountain’ está basado de una película de Disney muy controvertida, ‘Canción del Sur’. Tras su estreno en 1946, había suscitado numerosas críticas acusándola de difundir clichés racistas y de describir idílicamente las plantaciones de esclavos del viejo sur de Estados Unidos.

Por estas razones, la película no se ha exhibido en los cines desde la década de 1980 y nunca se ha lanzado en DVD. ‘Canción del Sur’ también se mantuvo deliberadamente fuera del catálogo de Disney +.

Las dos ‘Splash Mountain’ de Disneyland (California) y Disney World (Florida) pondrán en escena en el futuro la historia de ‘Tiana y el sapo’, cuya heroína es la primera princesa negra de Disney.

Fuente: Elperiodico

American Murder: el documental sobre los asesinatos del “monstruo de Denver”

Pocos casos han recibido tanta atención del público como el de Chris Watts, quien cumple cinco condenas a prisión perpetua en una cárcel de Wisconsin por el femicidio de su esposa Shannan, embarazada de 15 semanas en el momento de su muerte en 2018, seguido de la asfixia de sus dos pequeñas hijas, Bella y CeCe. El monstruo de Denver, como se lo llamó, fue diseccionado en los medios por familiares y amigos, analizado por expertos en los tribunales, hasta interpretado en un docudrama. Dada esa abundancia, ¿qué interés podría tener un documental que —como el que Netflix acaba de estrenar— advierte en sus primeros segundos “Todos los materiales de esta película fueron capturados por la policía, los medios de comunicación o subidos a internet”?

Mucho, parece indicar la respuesta del público, que convirtió a American Murder: The Family Next Door en el programa más visto en Netflix en los Estados Unidos a apenas días de su estreno, el 30 de septiembre.

Y todo indica que esto ha sucedido precisamente porque recurrió a esos materiales verdaderos para reconstruir las vidas de las víctimas y el victimario. No hay entrevistas post-facto a la madre acongojada, los amigos furiosos, lo criminólogos especializados en psicópatas. Al usar exclusivamente fotos y videos de las cuentas sociales y los archivos personales de los Watts, los mensajes de sus teléfonos, las imágenes de las cámaras en los uniformes policiales y los registros de la cárcel, el largometraje de Jenny Popplewell adquirió una fuerza superlativa: la de la realidad.

La directora eludió todos los lugares comunes de la crónica negra, empezando por el planteo de un misterio y su consecuente solución, y en cambio dejó a la vista los entresijos de un matrimonio en desintegración que derrapa hacia el horror. Mediante el contraste entre las vidas idílicas que las personas crean en las redes sociales y el ciclo repetido de la violencia doméstica, expuso así, sin anestesia y simplemente, la aniquilación de una familia.

A lo largo de 83 minutos, la experiencia es menos de voyeurismo que de compasión. Los archivos del timbre inteligente muestran cómo el 13 de agosto de 2018 Shanann Watts llegó a su casa luego de un viaje de trabajo. La cuenta de Facebook de la mujer ofrece imágenes de amor de la pareja, de vacaciones perfectas, de juegos con las niñas. Sus mensajes de texto, en cambio, exponen sus esfuerzos por sacar adelante una relación rota, sus conversaciones con sus amistades sobre esos problemas. Los resúmenes bancarios de las cuentas de los Watts prueban las salidas del hombre con una amante. Un video del archivo telefónico muestra a las niñas cantando una canción sobre cómo su padre era su héroe.

Mientras ve eso, el espectador sabe que Shanann Watts no iba a volver a cruzar esa puerta con vida; que el amor, las vacaciones y los juegos eran solo una parte de la relación, cuyo lado oscuro no era instagrameable; que la dimensión de la tragedia familiar superaba ampliamente la posibilidad del arreglo; que lejos de ser el héroe de sus hijas Chris Watts fue su asesino a sangre fría.

—Papi, ¿qué le pasó a mamá? —preguntó Bella cuando vio que su padre cargaba el cuerpo de Shanann, según confesó luego de fingir que su familia había desaparecido y él la buscaba.

Dejó el cadaver de la mujer en la camioneta, donde lo llevaría para ocultarlo en un tanque en la refinería de petróleo donde trabajaba. Subió también a las niñas al vehículo.

—Papi, no —dijo luego Bella, cuando comprendió que, tras asfixiar a su hermana menor, su padre se disponía a hacer lo mismo con ella. La reproducción también es parte de la confesión del asesino múltiple.

“American Murder es lo más duro que he visto en mi vida”

Según algunos de los comentarios que los usuarios de Netflix han dejado, el documental de Popplewell no ahorra espanto, aunque sin caer nunca en el sensacionalismo. “Dios, fue tan perturbador”, escribió uno; “American Murder es lo más duro que he visto en mi vida, me sentí físicamente mal”, agregó otro; “Me hizo pedazos”, sintetizó una persona más. Una cuarta advirtió que conviene estar al tanto del caso antes de sumergirse en “las imágenes en bruto, de primera mano”.

“Recomiendo mucho que lo miren”, publicó en las redes Frankie, el hermano de la mujer asesinada por su esposo. Elogió a la directora por el cuidado con que trató a la familia y agregó sobre el equipo de producción: “Se aseguraron de que estuviéramos de acuerdo con que hicieran esto antes de comenzar, a diferencia de la horrible película de Lifetime. Este documental le da una voz a mi hermana, y ella habla a todo lo largo. También muestra cómo era su vida antes de él y lo feliz que se sentía con su hermosa familia antes de que él la engañara, cambiar y se convirtiera en ese monstruo”.

La deconstrucción a partir de “la huella digital que dejamos”, como dijo Popplewell a Collider, permite también que los espectadores reflexionen sobre el significado de sus propias vidas en línea, relatos en los que lo que se muestra es tan importante como lo que se omite. Desde el comienzo la documentalista británica expone al asesino, así que no hay investigación que avance: son las circunstancias, y su espantosa condición ordinaria, lo que atrae el interés de las personas. El crimen es monstruoso pero detrás está el mismo, banal feed de Facebook o Instagram de cualquiera.

En Twitter también se destacaron muchos de admiración por el papel de dos personas en el descubrimiento de Chris Watts: un vecino, Nate Trinastich, quien de inmediato observó que el femicida no actuaba como de costumbre, y Nickole Atkinson, la amiga de Shanann que de inmediato sospechó que algo estaba mal. Ella fue quien intentó buscarla en su casa, topó con las mentiras del esposo, llamó a la madre de la mujer y a la policía y, como consecuencia, la investigación comenzó de inmediato en lugar de días más tarde, lo cual hubiera permitido que el asesino pudiera escapar.

La víspera del horror

El documental reproduce la comunicación de Atkinson al 911:

—Me llamo Nickole y llamo porque estoy preocupada por una amiga mía. La dejé en su casa a las 2 de la mañana, anoche, y no he podido dar con ella esta mañana. Fui hasta su casa y su auto está allí. No contesta las llamadas, no contesta los mensajes de texto.

—¿Cómo se llama ella?

—Shanann Watts.

Habían viajado juntas, por trabajo, a Arizona, agregó. “Ella estuvo muy angustiada todo el fin de semana, no comía ni bebía normalmente, y tratábamos de insistirle”.

La narración de Popplewell recogió entonces algunos de los mensajes de texto que Shanann envió a Chris y que podrían explicar esa ansiedad: “Te extraño y te quiero tanto”, decía uno; “¡Todavía estoy asombrada de que vayamos a tener un varoncito! Me siento tan entusiasmada, tan feliz”; “Gracias por permitirme abrazarte esta mañana, ¡fue tan lindo!”.

Habían pasado cinco semanas separados; Chris Watts tenía una relación paralela con una compañera de trabajo, Nichol Kessinger, a la que le había dicho que se estaba separando de Shanann. Su esposa embarazada lo había descubierto.

Se reencontraron poco antes de que la víctima viajara; American Murder también empleó fragmentos de la carta manuscrita que ella le dejó a él sobre la mesada de la cocina: “Extrañé verte reír y jugar con las nenas. Me encanta verlas sonreír contigo”, decía uno. Y otro: “Siempre lucharé por nuestro matrimonio y por ti. ¡Te quiero, mi amor, con todo mi corazón!”.

Pero, según recordó Atkinson, ella le dijo que no había logrado hablar con él ese fin de semana que resultó el último de su vida.

Los años felices

—Hola a todos, me llamo Shanann. Quería contarles algo de mi historia. Pasé por uno de los momentos más oscuros de mi vida y entonces conocí a Chris. Y él es lo mejor que me ha pasado.

La mujer habla a cámara, es decir mirando a los ojos del espectador que sabe que ese hombre, lejos de ser lo mejor que podía pasarle, es quien planearía con detalle su asesinato y el de sus dos hijas. Pero en el momento de subir esa publicación a las redes sociales, Shanann Watts había salido de una relación mala y había recibido un diagnóstico de lupus, así que la progresión de un pedido de amistad en Facebook a un matrimonio con dos niñas la hacía sentir —tal cual dijo— “la muchacha más afortunada del mundo”.

Popplewell muestra fotos y videos en los que Chris juega con las niñas, lava los platos, sonríe feliz a cámara: el esposo perfecto.

Para reconstruir otras instancias, como el disgusto que los padres de él sentían por ella, al punto de no asistir a su boda, la narración recurre a otras fuentes, como el propio femicida en su tardía confesión: “Mi mamá nunca pensó que ella fuera lo suficiente”. También a textos de la mujer a su amiga Atkinson: “Los suegros no vinieron”, le escribió en un mensaje el día que CeCe cumplió tres años. “No quiero volver a verlos”.

La amante: “Nunca le dije que su esposa fuera un problema”

Pero ni en Facebook ni en los mensajes a sus padres Shanann dejó que se filtrase la realidad de su matrimonio: la madre declaró en los tribunales —y el documental lo mostró— que no tenía idea que la pareja pasara por una crisis.

También Chris Watts lo negó ante los detectives, una y otra vez durante los interrogatorios. Hasta que lo admitió: “La engañé. Esas cinco semanas que estuve solo, estuve con ella [Nichol Kessinger] la mayor parte del tiempo”. Describió a su novia como “una persona maravillosa” que “sabía que estaba casado” y que también estaba al tanto de que “estaba atravesando algunos problemas”.

Los registros policiales también mostraron que el femicida tenía momentos de felicidad con Kessinger, que escondía algunas apps para mantenerse en contacto con ella sin que su esposa lo notara, que pagó una cuenta en un bar con la cuenta conjunta del matrimonio, que un mes antes de los homicidios múltiples visitó con ella un museo de automóviles y rechazó las cuatro llamadas que Shanann le hizo ese día. A fin de mes acampó una noche con Kessinger en un parque nacional; también le envió varias cartas de amor, en una de las cuales escribió: “Cuando estoy contigo, siento paz en la atmósfera”.

Kessinger le dedicó fotos (y Chris Watts las guardó encriptadas en su teléfono) y estuvo mirando vestidos de novia, según el historial del navegador de su teléfono. Cuando comenzaron las investigaciones lo defendió: “Creo que es un buen hombre, estoy preocupada por su esposa y sus hijas”, dijo como un eco de lo que decía él, insistente en su teoría de que Shanann lo había abandonado.

Pero entonces la amante supo que la mujer desaparecida estaba embarazada, y algo le sonó mal. “Me enteré por los medios”, le dijo a un detective. “Realmente me preocupa que no puedan localizar a esta mujer y sus niñas. No está bien, me asusta”. Repitió a la policía que “nunca, nunca” le había sugerido siquiera a él que su familia sería un inconveniente para la relación entre ellos.

“Nunca le dije que su esposa fuera un problema. Todo esto me ha conmocionado como al resto del mundo”, dijo al conocerse la verdad. Se convirtió entonces en voz por la fiscalía; por ese motivo, actualmente vive con un nombre nuevo, bajo el programa de protección de testigos, y cortó todo contacto con Chris Watts.

El vecino y el detector de mentiras

Uno de los elementos que le permitió a Popplewell evitar cualquier licencia dramática que rompiera la crudeza de la realidad fue el testimonio del vecino, Nate Trinastich, quien rompió el espejismo de felicidad suburbana de la familia que parecían encarnar los Watts. Sus cámaras de seguridad daban a la casa de la pareja, y se ofreció a revisarlas con la policía.

El documental muestra cómo a las 5:17 de la mañana Chris Watts movió su vehículo fuera del lugar de estacionamiento. Durante el interrogatorio, se había defendido: siempre lo ponía allí para cargar o descargar herramientas. Trinastich lo refutó: nunca de ese modo, ni en ese lugar específico. “No actúa como de costumbre”, dijo a los detectives. “Para nada”.

Un vecino de los Watts, Nate Trinastich, rompió el espejismo de felicidad suburbana que la familia parecía encarnar.
Un vecino de los Watts, Nate Trinastich, rompió el espejismo de felicidad suburbana que la familia parecía encarnar.
Días más tarde, cuando Watts había montado un espectáculo con los medios en su casa, para dar entrevistas y pedir a la población que lo ayudara a recuperar a su esposa y sus hijas, Trinastich se sintió seguro de que el hombre sabía más de lo que decía. “Él normalmente es alguien callado, apagado, que nunca habla. Que se la pase cotilleando me hace sospechar algo”, dijo a la policía.

Para entonces, los investigadores estaban molestos por lo que parecían las señales de una falsa denuncia: el hombre mostró el teléfono de su esposa, su cartera, sus documentos y su anillo de bodas, como si ella hubiera dejado todo como un mensaje de final, de abandono. El documental muestra fragmentos de una larga sesión —siete horas— de Watts en un detector de mentiras, en el cual obtuvo un puntaje de -18, bastante más que el -4 que indica que alguien no dice la verdad.

Poco después, presionado por la presencia de su padre en la sala de interrogatorios, Chris dijo que había tenido un ataque de ira cuando, tras una discusión, Shanann había estrangulado a CeCe, y él la había estrangulado a su vez; luego había encontrado el cuerpo de Bella. Pero los investigadores no le creyeron. Por fin reconoció que había matado a sus hijas luego de manejar 60 kilómetros hasta la refinería, con el cadáver de su esposa en la camioneta.

“Pienso en todo el viaje hasta allí”, dijo en la confesión. La mujer, embarazada, muerta, en el piso de la camioneta; las hijas junto a ella. “¿No podría haber salvado la vida de mis niñas? ¿No podría haber hecho algo? ¿Por qué hice lo que hice? No lo sé. Toda mi vida quise ser un padre, tener hijos, saben, y que me amaran, todo eso. Nada tiene sentido”. Desde los hechos, agregó, la voz de Bella, la última en morir, resuena en su cabeza: “Papi, no”. Todos los días, insistió. “Escucho sus palabras todos los días”.

Sin sentido

Luego de los asesinatos Watts llamó a la escuela de sus hijas para avisar que no asistirían a clase; también a un agente inmobiliario para conversar sobre la venta de su casa; por último, a Kessinger. Como si nada hubiera sucedido.

Pero pronto tendría que reconocer todo lo que había pasado: se declaró culpable de asesinato, interrupción ilegal de un embarazo y manipulación de cadáveres, entre otros cargos. Su colaboración con la fiscalía le permitió evitar la pena de muerte y recibir en cambio cinco condenas a prisión sin posibilidad de libertad condicional.

Cada día, cerró American Murder, tres mujeres son asesinadas por su pareja o su ex pareja en los Estados Unidos. Las personas que matan a sus hijos o sus parejas son primordialmente varones y sus delitos, casi invariablemente premeditados.

El gran logro del documental es hacer que esas cifras, que se leen en un segundo y se olvidan, de pronto se sientan cerca de los espectadores. Se aplican a la gente feliz que ellos sigue en las redes sociales, o acaso a ellos mismos, que tienen una pareja encantadora y unos niños adorables y viven en una casa con jardín. Se aplican al vecino tan amable, tan común, tan conocido.

Como el mismo Watts dijo a la policía, no hay otra explicación que el sinsentido, el puro mal.

Fuente: Infobae

Prohíben ‘Unidos’ de Disney Pixar en Medio Oriente

La cinta también fue censurada en Rusia por incluir un personaje de la comunidad LGBTQ+.
La más reciente producción de Disney Pixar, ‘Unidos’, fue prohibida en Kuwait, Qatar, Omán y Arabia Saudita, esto por incluir un personaje de la comunidad LGBTQ+, informó Deadline.

Se trata del primer personaje abiertamente homosexual: Specter, una cíclope oficial de policía que cruza su camino con los personajes protagónicos. Durante la cinta hace alusión a sus preferencias sexuales con el siguiente diálogo:

“No es fácil ser un padre nuevo. La hija de mi novia hace que me arranque los pelos, ¿de acuerdo?”

Esto le valió ser prohibida en aquellos países, aunque otros países de Medio Oriente la exhiben con normalidad. No obstante, Rusia censuró la película al sustituir la palabra “novia” por “compañera” para evitar que se conozca su orientación sexual, alterando la naturaleza del personaje.

adn40

“House of The Dragon” es la primera precuela de “Game of Thrones”

La serie ya recibió luz verde de la cadena HBO para realizarse.

House of The Dragon consiguió ser la precuela de Game of Thrones que ya recibió luz verde de la cadena HBO para realizarse, pues es la que convenció a los ejecutivos.

Esta nueva producción ha sido creada por George R.R. Martin, autor de novelas épicas, en colaboración también con Ryan Condal, quien junto con Miguel Sapochnik, serán los máximos responsables de la serie, inspirada en el libro ‘Fire & Blood’, cuya historia se sitúa a unos 300 años antes de los hechos narrados en ‘Games of Thrones’, y se adentra en la dinastía de los Targaryen.

Una precuela protagonizada por Naomi Watts, fue recientemente rechazada, pues no convenció a los responsables de la cadena.

Los detalles que debes saber sobre el regreso de Lizzie McGuire a la pequeña pantalla

La fiebre de los remakes continúa. “Lizzie McGuire”, una de las series más populares de Disney a inicios de los 2000, protagonizada por Hilary Duff y que narraba la historia de una chica adolescente que trataba de sobrevivir a la vida en la secundaria, regresa para una secuela, así lo anunció la compañía durante la Expo D23, que se celebra en California.

Este nuevo proyecto, que mostrará la vida en Nueva York de una Lizzie treintañera, contará con el apoyo de la creadora de la ficción original, Terri Minsky, mientras que Hilary Duff retomará el papel que le dio la fama.

“Lizzie también ha crecido, es mayor, es más sabia, tiene un presupuesto de calzado mucho mayor. Tiene el trabajo de sus sueños y la vida perfecta en este momento. Trabaja como aprendiz de un elegante decorador de la ciudad de Nueva York”, dijo la actriz durante la D23.

“Lizzie McGuire” contó con dos temporadas, las cuales se emitieron desde enero de 2001 hasta febrero de 2004. La historia terminó de manera abrupta, pero la película de 2003, “Lizzie Superstar”, sirvió como final de la serie.

HISTORIA DE LA SECUELA DE “LIZZIE MCGUIRE”

“En la versión reinventada de la comedia de situación, -secuela de la serie 2001 de Disney Channel- Lizzie McGuire es una millenial de 30 años que navega en la ciudad de Nueva York. Al igual que la serie original, incluirá la versión animada familiar de una joven Lizzie que ofrece comentarios divertidos y reveladores sobre lo que realmente está pensando Lizzie”, se puede en la sinopsis compartida por Disney.

Aunque en su momento se habló de una tercera temporada con Lizzie en el Instituto, las negociaciones entre Hilary Duff y la compañía no llegaron a buen puerto. Incluso hubo planes de convertir la serie en una saga y lanzar una segunda película para cines y un spin-off que iba a emitirse en ABC, pero nada de eso se concretó.

TRÁILER DE LA SECUELA DE “LIZZIE MCGUIRE”
El rodaje de la secuela de “Lizzie McGuire” aún no empieza, por lo tanto, todavía no cuenta con tráiler.

ACTORES Y PERSONAJES

En los últimos años, Hilary Duff se ha mostrado abierta a volver a interpretar a Lizzie McGuire, por lo que será parte del nuevo proyecto de Disney+. Pero, aún no se sabe si el resto de los actores volverán para esta secuela.

Personajes de la serie de 2001

Elizabeth Brooke “Lizzie” McGuire (Hilary Duff)
Lizzie Animada (Voz de Duff)
Sam McGuire (Robert Carradine), padre de Lizzie y Matt.
Jo McGuire (Hallie Todd), madre de Lizzie y Matt.
David Zephyr “Gordo” Gordon (Adam Lamberg), mejor amigo de Lizzie.
Miranda Isabella Sánchez (Lalaine), mejor amiga de Lizzie.
Matthew Sam “Matt” McGuire (Jake Thomas), hermano menor de Lizzie.

¿CUÁNDO SE ESTRENARÁ LA SECUELA DE “LIZZIE MCGUIRE”?
La secuela de “Lizzie McGuire” aún no tiene de estreno en Disney+, pero su plataforma streaming se lanzará en Estados Unidos el 12 de noviembre de 2019, sin fecha de llegada a América Latina.

1 2 70