Cristian Castro dice que él tiene cosas femeninas como pintarse el cabello. “Me fascina y no tengo miedo de hacerlo”, asegura el intérprete de “Azul”

Además de sentirse orgulloso de sí mismo, Castro adelantó que está en pláticas para actuar, aunque dice que siempre y cuando no tenga que vestirse de travesti.

“Justo ahora estamos contemplando hacer algo de actuación, me invitaron a filmar en Acapulco y es algo que sí estamos considerando”, dijo.

El futbolista que lleva dentro. Al puro estilo de un crack, Cristian Castro dominó el balón, lo pasó, corrió con él y anotó en la portería. Más allá de la inocente cascarita de fútbol a medio día, el cantante se disputaba el amor de una chica argentina.

“Estamos aquí disputando el amor de la modelo con mis compañeros de Agrupación Cariño y ya han habido varios golazos”, dijo.

El Gallito Feliz colabora con la agrupación cumbianchera llamada Cariño, en el tema “Entre la espada y la pared”, del disco nuevo de la banda.

El video fue grabado ayer en las instalaciones del Deportivo de Tranviarios de México en la capital del país.

Ahí el partido de futbol se encuentra a cargo del equipo de Cristian Castro, quien porta el número 10 en la espalda al estilo de Oliver Atom de Los Súpercampeones.

Antes de comenzar el juego, los jugadores se distraen ante la presencia de un chica de shorts cortos y blusa ajustada. Los equipos buscarán la victoria para conseguir el amor de Melissa.

“A mí me gusta arriesgarme y ellos son unos cumbiacheros que también hacen cosas pop y me acerqué rápido para hacer cosas con ellos”, narró Castro, quien hizo gala de sus dotes deportivas, las cuales le ganaron las porras de un grupo de niños que estaban en el lugar y que lo vieron jugar.

El álbum lleva por título El lado oscuro del amor y se estrenará el 4 de septiembre de este año. Tendrá 12 canciones que incluirá duetos con Bobby Pulido y Los Ángeles Negros.

Agrupación Cariño está conformada por 10 personas que tienen la intención de hacer cumbia de forma divertida y atrevida. Formaron parte del festival de Glastonbury, siendo la única banda mexicana invitada.