Hay artistas que aseguran querer dedicarse al arte por pura vocación y otros que, con la suerte de su lado, empiezan a ver la parte menos soñadora del negocio y a abrazarla.

Es lo que parece que le ha pasado a Nicki Minaj, que ha declarado que se tomará un descanso cuando haya ganado «500 millones de dólares o tenga un hijo». Después quiso matizar su sorprendente y materialista declaración aclarando que tendrá una familia incluso si no gana la desproporcionada cifra.

 «Me gustaría tener a un hijo muy mono y gordito», explicó a Ellen DeGeneres, quien le hizo la polémica entrevista y quien le preguntó «¿Y si no es gordito?», a lo que la cantante respondió: «Entonces no lo quiero». Además hablaron de belleza, donde la artista pareció entender bien el tono humorístico de la presentadora. «¿Qué tengo que hacer para parecerme a ti?».

Minaj respondió: «Si te lo digo tendría que matarte». Parece que Minaj, después de todo, también sabe tomarse poco en serio a sí misma.