Leonardo DiCaprio viajó a Búzios, el paradisíaco balneario al norte de Rio de Janeiro, tras ser testigo de la inauguración del Mundial Brasil 2014. Según reportan diversos medios locales como la “Folha de Búzios”, el nominado al Oscar causó revuelo al desembarcar en Praia do Canto y hasta cerró una discoteca para poder pasarla bien sin mayores contratiempos con sus admiradores.

 DiCaprio llegó la semana pasada a Rio de Janeiro en un jet privado junto a unos 20 amigos. Luego se embarcó en el ‘Topaz’, un yate de propiedad del jeque árabe Mansur ben Zayed ben Zayed Al Nayan, dueño del Manchester United y miembro de la familia real de Emiratos Árabes Unidos.

 A su paso por Búzios, según reportó el diario “OGlobo”, la estrella de “El lobo de Wall Street”, se fue de compras en compañía de dos chicas a ‘Orla Bardot’ y compró una chaqueta de nylon de 250 dólares en Osklen.