En su época de chaval, en sus primeras visitas a tierras regias, Enrique Iglesias provocaba una “Experiencia Religiosa” entre las chicas, ahora que es todo un hombre, el español despierta entre las mujeres es Sex and Love.

El español, quien acaba de cumplir 39 años y aunque dice que se esta haciendo viejo, volvió anoche a la Ciudad de Monterrey para armar una “party” acompañado de 7 mil invitados que celebraron cada canción y cada comentario en el Auditorio Banamex.

Con la misma sencillez que flechó a las regias en su debut artístico, Enrique enamoró desde su aparición en el escenario a las 19:56 horas junto a seis músicos, un DJ y una corista. 

En contraste con su sencillez como persona y estilo desenfadado de vestir, la producción musical y visual de su Tour Sex and Love fue apantallante, llena de luces multicolores y juego de imágenes proyectadas en la pantalla gigante que abarcó todo el escenario.

Mientras cantaba “Bailamos”, sin avisar, dio un brinco para estar más cerca del público; obvio, las chicas de las primeras filas se le aglomeraron para tocarlo y él se dejó querer.

Con su pop y dance latino puso a todos a bailar en el Auditorio, pero aplacó sus ímpetus al ponerse romántico con “Cuando me Enamoro” y “El Perdedor”, tema de la telenovela Lo que la Vida me Robó.

“Me estoy haciendo viejo, hay canciones que necesito las letras”, dijo ante las risas de sus fans, pues acaba de cumplir 39 años el 8 de mayo.

“Cuando llegas a los 58 hay canciones que se te van, se te van y otras cosas se te van… ¡todavía no uso Viagra!”.

Como estaba hablando de los años, recordó cuando visitó por primera vez la Ciudad en 1996 y se presentó en el Estadio Universitario.

“Me estoy haciendo viejo. Cómo pasan los años. Van a ser 19 años en noviembre que fue la primera vez que vine a Monterrey”, dijo antes de interpretar “Lloro por Ti” y “Por Amarte”.

El ambiente festivo se puso “Loco” por “Be With You”.

Un gran detalle que el público, especialmente el de Platino y Perfiles, agradeció fue cuando apareció en una pequeño escenario instalado donde se colocan los técnicos de sonido y luces. Desde ahí, hizo una promesa en la que incluso se hincó, pues dijo una y otra vez “Nunca te Olvidaré”

El show fue un vaivén de emociones porque del romanticismo fue a la fiesta y viceversa.

De saltar y bailar con su éxito “I Like It” y lanzar pelotas blancas con sus iniciales, pasó a preguntar “¿Dónde Están Corazón?”.

De pronto, como en un abrir y cerrar de ojos, se remontó a 1995 al revivir junto a sus fieles fans esa “Experiencia Religiosa” que desde hace 19 años hace sentir cuando está en el escenario.

Cuatro minutos después, con las luces del auditorio encendidas, las puertas abiertas e incluso gente movilizándose a la salida, Enrique regresó convertido en un “Héroe”. Con la camiseta de la selección mexicana y en medio del tema agradeció a los presentes.

“A ustedes que se quedaron aquí… muchas gracias”,