“Pasé tres semanas recostada. Me voy a descarriar. Soy como una estrella a punto de explotar”, advirtió la cantante al retomar su gira

Bangerz Tour después de estar hospitalizada por un un cuadro de sinusitis. Y lo cumplió.

 En su último show en Londres, la joven cantante presentó un concierto provocativo y cargado de erotismo. Acusada de estar al límite de lo pornográfico, la ex chica Disney bailó arriba del escenario con un pene gigante, al que cabalgó y besó.

Para rematar su espectáculo un pene gigante apareció sobre el escenario. Cyrus no dudó en montarse sobre él, jugar con él, lanzarlo, chuparlo… Miley estuvo entregada al sexo gran parte del concierto, en el que ya no interesaba su música si no verla rebozarse con sus ‘juguetitos’ sexuales.

 Pero el polémico show no terminó ahí, la cantante apareció con un muñeco inflable con el que jugó y simuló hacerle una felación.

 Cyrus también llamó la atención por sus comentarios: “Todo el mundo es gay, todo lo que se necesita es un cóctel. Y si no funciona, échale algo a su bebida, es lo que siempre hago”, contó.

 La estrella pop de 21 años postergó presentaciones en Estados Unidos hasta agosto por problemas relacionados con un tratamiento para una sinusitis, y la semana pasada pospuso dos conciertos en Europa. Cyrus ha dicho que sufrió una reacción alérgica severa a los antibióticos.

 La nueva provocación de Miley Cyrus