Selena Gómez decidió suspender su gira por Asia y Oceanía en diciembre del año pasado para pasar más tiempo en su casa con su familia, pero a los pocos días se la vio en Hollywood acompañada por su ex novio, Justin Bieber. Entonces surgieron los rumores de reconciliación, pero la historia no prosperó: en vez, la cantante pop se internó en un centro de rehabilitación.

Gómez, de 21 años, se internó el 5 de enero pasado en el centro de rehabilitación The Meadows, en la localidad de Wickenburg, Arizona, para asistir a un programa intenso de dos semanas de duración llamado “Dawn”, que se aplica a jóvenes que sufrieron traumas o luchan contra sus adicciones, informó el sitio RadarOnline.

Allegados a la cantante pop aseguraron que la joven no se trató por una adicción, sino porque tuvo una recaída en sus hábitos de vida poco sanos debido a la breve pero intensa influencia de Bieber, de 19 años, con quien se vio apenas algunos días en noviembre pasado.

Una declaración de la cantante distribuida entonces indicó que deseaba “pasar un tiempo ocupándose de sí misma”.

 “Mi público es muy importante para mí y jamás querría decepcionarle”, aseguró en la declaración.

 “Pero ha quedado en claro para mí y para quienes me rodean que, después de años de poner mi trabajo como la máxima prioridad, necesito pasar un tiempo ocupándome de mí misma para ser la mejor persona posible”, agregó.