Los Duques de Cambridge han presentado a su hijo en público en el mismo lugar en que la princesa Diana y el Príncipe Carlos posaron con el príncipe Guillermo hace 31 años.

“No podríamos estar más felices”, fueron las escuetas palabras con las que los primerizos papás expresaron su satisfacción la noche anterior, a las pocas horas del nacimiento de su hijo, que pesó 3,8 kilos. Aunque aún están “pensando el nombre”, declararon a los periodistas.

Felicidad desde luego era lo que se reflejaba en el rostro de los primerizos bebés, sobre todo en el de Kate, que apareció guapísima y absolutamente radiante.

 Todo estaba preparado para la aparición de los Duques de Cambridge con su recién nacido. Así lo dejó claro a su llegada el Príncipe Carlos, que tras abandonar el hospital al que ha acudido con Camilla Parker Bowles, señaló a los periodistas: “Esperad y lo veréis en unos minutos”.

Por otro lado, Kensington Palace emitió un breve comunicado en el que indicaba que “Su Alteza Real, la Duquesa de Cambridge, será dada de alta esta tarde”. Los padres de la Princesa Catalina también acudieron al Hospital de St. Mary´s a visitar a su hija y conocer a su nieto.