La conocida actriz y cantante está satisfecha de que su popularidad no la haya alejado de la gente que sigue esperándola en su Texas natal cada vez que vuelve, aunque en muchas ocasiones siente que no pueden comprender en qué consiste su vida actual. Por ello, Selena encuentra “alivio” en personas como Taylor o la actriz Emma Stone, dos de sus grandes amigas.

“Es bueno tenerlas a ambas. Es un alivio poder coger el teléfono, llamar a Taylor y decir: ‘Hay gente que me está siguiendo, y estoy teniendo un día horrible’. Pero si le dijera eso mismo a otra gente, no sabría qué decirme, aunque también es bonito tener a las personas con la que crecí en mi pueblo”, contó la joven al número de abril de la revista Harper’s BAZAAR.

Selena ya había manifestado en otras ocasiones cuánto admiraba a la cantante, quien rompió con Harry Styles muy poco antes de que ella misma finalizara su relación con Justin Bieber el pasado enero. Aunque ambas compartieron un momento “raro y triste”, fueron un apoyo mutuo, algo que a Selena no le sorprendió debido a las cualidades humanas de su buena amiga.

“Taylor es una de las personas que más me inspiran. Es positiva y tiene un corazón inmenso. Creo que ha sido una parte fundamental para poder ser la persona que soy ahora mismo. He pasado por mucho durante los últimos meses. Ha sido raro y triste, pero también interesante”, declaraba recientemente.

Aunque en los últimos años Selena se ha decantado por el mundo de la interpretación en detrimento de la música –y solo este año presentará cuatro películas–, compartió en sus inicios profesión con Taylor, mientras esta consolidaba el logrado lugar con el que hoy reina en la industria musical. Sin embargo, las dos jóvenes estrellas nunca han compartido sus secretos profesionales, puesto que sus conversaciones siempre versan sobre los asuntos personales que afectan a cualquier persona.

“Hemos pasado por lo mismo al mismo tiempo, y ni una sola vez hemos hablado de la industria en la que nos movemos. [Taylor] se convirtió rápidamente en la persona a la que acudía para hablar de un problema familiar o con mi novio. Es una suerte tenerla, porque es muy difícil confiar en las chicas”, añadía.