La controvertida conductora de televisión cumple 50 años, los celebra fuera de las pantallas y, fiel a su desparpajo, no elude ningún tema: la cárcel, la farándula, la tele, el amor, el sexo, la frustración de su hijo y una dosis de autocrítica. Luego de cansarse de su programa, tiene una sola consigna: reencontrarse con la Magaly Medina que perdió en el camino.