“Amo intentar cualquier cosa que te haga sentir y ver joven”, explicó Kim Kardashian.

¿A qué se refería?

A un tratamiento de belleza conocido informalmente como “Facial vampiro”. Consiste en sacar sangre del brazo del paciente y luego con agujas más pequeñas rellenar la cara con varias inyecciones.

Y si piensan que eso suena doloroso, tan sólo vean la cara de la pobre Kim

Tras el procedimiento, la futura mamá publicó en Instagram la foto en la que muestra cómo quedó su rostro. “Facial de vampiro”.

Por ahora, nosotros vamos a quedarnos con las tradicionales cremas y lodo….