La estrella de Barbados ha conseguido protección legal contra Steveland Barrow, un seguidor obsesionado con ella que fue arrestado el pasado jueves por asaltar la casa del vecino de la cantante, pensando que se trababa del hogar de su ídolo. En su allanamiento, Barrow durmió en una cama pensando que pertenecía  a la cantante, tal y como reveló a la policía de Los Ángeles. Además, según publica el portal TMZ, el arrestado también habría robado algunos objetos de la casa.

Después de tomar declaración, un juez decidió concederle a Rihanna una orden de alejamiento temporal, que prohíbe a Barrow acercarse a más de 100 metros de la cantante, de su lugar de trabajo o de cualquiera de sus propiedades. Sin embargo, la estrella musical seguiría preocupada, ya que según explicó su abogado, Barrow ya ha sido puesto en libertad y su paradero es desconocido.

Esta no es la primera vez que Rihanna debe pedir una orden de alejamiento, ya que hace cuatro años se enfrentó a la más difícil, contra su novio por aquel entonces, Chris Brown. Después de la paliza que le propinó a la estrella, y de haber sido sentenciado a seis años de libertad condicional y a cinco meses de servicios a la comunidad, el rapero también ha conseguido el perdón de Rihanna, con quien recientemente recuperaba su romance ante la sorpresa de todos sus allegados.

“Claro que todo el mundo tiene una mala opinión sobre él, porque no se puede negar lo que hizo, eso siempre estará ahí. Pero cometió un error, y ha pagado por ello, ha pagado muchísimo, y sé perfectamente que es algo que no volvería a hacer. Pero a veces la gente necesita apoyo y ánimo, en lugar de crítica, linchamiento y escarnio”, declaraba Rihanna en defensa de su pareja.