El coreógrafo Casper Smart, la joven pareja de Jennifer López, está desesperado por pasar por el altar con la cantante y le ha propuesto que, en vez de intercambiar anillos, la pareja se tatúe en sus respectivos dedos anulares la inscripción de amor eterno que suele grabarse en las alianzas. Lejos de lograr su propósito de impresionar a la artista, la original propuesta habría generado el efecto contrario y causado horror en la diva del Bronx.

”Cuando Casper le comentó la idea a Jennifer, ella se quedó petrificada y después comenzó a reírse a carcajadas. El pobre chico solo quería conmover a su novia con la idea, y mostrarle su compromiso con una innovadora iniciativa que superara a la de sus tres maridos anteriores. Casper siente bastante presión por estar a la altura de las anteriores parejas que ha tenido Jennifer”, desveló a la revista Star una fuente cercana al bailarín.

La ocurrencia de Casper ta
mbién habría tenido como objetivo que su pareja desechara su firme decisión de no volver a casarse por el momento, una idea que Jennifer puso de manifiesto recientemente y que asoció a las dolorosas experiencias vividas durante su separación del también cantante Marc Anthony, con quien tuvo sus dos mellizos Max y Emme. Aunque siempre ha presumido de la estabilidad que caracteriza a su noviazgo con el coreógrafo, la intérprete también se cuestiona si su relación con Casper superará la prueba del tiempo.

”Hay veces en las que me pregunto en qué dirección va nuestro romance, si llegaremos a casarnos o no. Como no sé qué va a ocurrir en el futuro, prefiero no darle demasiadas vueltas y simplemente disfrutar del momento. Creo que lo más adecuado es vivir el presente, gozar de nuestro amor mutuo y dejar de hacer planes a largo plazo. Estoy tranquila y feliz, vivo una bonita historia sentimental y eso es lo que importa”, admitía la actriz anteriormente.