La banda puertorriqueña Calle 13 generó algunos disturbios en su concierto de anoche en el estadio de San Marcos, ante más de 20 mil personas que los esperaron unas cinco horas hasta casi las 3 de la madrugada, cuando aparecieron.

Los asistentes, muchos de ellos bajo los efectos del alcohol consumido durante el retraso, le lanzaron botellas y una serie de objetos al vocalista René Pérez, ‘Residente’, cuando subió al escenario. Los ánimos estaban exacerbados.

El artista pidió disculpas, pero fiel a su estilo. “No hemos dormido en tres cabrones días. Yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni soy ningún tipo de artista que estaba en un cabrón jacuzzi agarrándome las bolas en un hotel, yo he trabajado tres días sin dormir”, dijo.

Explicó que su retraso se debió a que estuvieron en Venezuela, donde asistieron a la clausura de la cumbre del Celac, foro impulsado por el presidente Hugo Chávez y que, tras dos días, concluyó ayer.

“Yo fui a Venezuela porque se reunieron todos los países con todos los presidentes, y Puerto Rico no estaba incluido. Fui para decirles a todos los presidentes que Puerto Rico quiere ser libre y no queremos ser colonia. Por eso llegué tarde esta noche”, señaló.

Los objetos seguían cayendo al escenario, desde botellas hasta llaves. “Te lo juro por mi madre santa, que si vuelven a tirar algo yo me tiro al público. Yo no soy un artista, yo soy un tipo como ustedes que está parado aquí rapeando. Los que se quieran quedar, que se queden aquí, los que están molestos pueden irse al carajo. ¡Viva el Perú!, ¡Viva Puerto Rico libre!”, exclamó.

Tras ello, el concierto fue una ola de sus más conocidos temas, con los que intentaron calmar al extenuado y molesto público. El show culminó cerca de las 4:30 a.m., mientras los asistentes dividían sus opiniones entre los que destacaban el enérgico espectáculo y los que repudiaron la incómoda espera.