Britney Spears decía en su perfil de Twitter que la noche de su compromiso matrimonial con Jason Trawick fue «una de las más mágicas de su vida» y sí lo fue, aunque tras esas horas tan especiales, la artista terminó la fiesta hecha polvo.

Este fin de semana Britney y Jason tenían mucho que celebrar. Él cumplía 40 años y acababa de pedir matrimonio a la cantante. Sin duda, una mezcla perfecta para una gran fiesta en una de las discotecas más conocidas de Las Vegas.

Al parecer fue una gran fiesta, pero a su salida algunos paparazzi vieron cómo Britney salía de la discoteca un tanto perjudicada. Sin maquillaje, despeinada y cubierta con una blazer de hombre, Spears abandonaba su fiesta con una herida en el pie izquierdo.

La cantante norteamericana contraerá matrimonio por tercera vez