Al respecto, el polémico periodista aclaró que todo forma parte de un malentendido. Dijo que su intención jamás fue llamar infelices a los peruanos.

“Yo, por tonto o porque tal era mi destino, no he sabido ser feliz en el Perú, que, hechas las sumas y las restas, mis recuerdos del Perú son tristes, aciagos, contrariados, son recuerdos de derrotas y traiciones y persistentes amarguras, son una caja negra de la que se escuchan gritos, palabras filudas, amenazas, risas de hiena, rezos en latín”, escribió Bayly.

Asimismo, reiteró que en la isla donde radica junto su joven esposa, Silvia Núñez del Arco, y su hija menor vive contento porque se da el tiempo para escribir, dormir bien y mantenerse en buen estado de salud.

“Por eso no quisiera volver al Perú en unos años”, redactó. Señaló además que, de regresar al Perú, probablemente, sería asediado por sus posturas políticas y que, en efecto, esto es algo que ya se viene haciendo. “(y no se me diga paranoico, todos los meses llegan a mi casa en Lima citaciones policiales para intimidarme, y desde luego lo consiguen)”, remarcó.

Finalmente, mencionó que espera que todas las personas, incluyendo su familia, sean felices en Perú pero que él, por el momento, no piensa en volver. “Entretanto, me contento con volver a los paisajes de mi infancia y mi juventud cuando me siento a escribir mis novelas excesivas”, subrayó.