Al incumplir la orden que la mantuvo con libertad condicional, la actriz comenzó el jueves su primera jornada de servicio comunitario en la morgue de Los Ángeles. Su presencia causó gran expectación en el lugar que se dio el lujo de llegar tarde provocando la molestia de los encargados.

A pesar de ser su segunda oportunidad para cumplir con la orden de la jueza, Lindsay Lohan parace haber aprendido la lección, pero no del todo. Su descuido en la hora de ingreso al trabajo no fue bien visto por las personas a cargo del centro forence, así que trato de remediarlo al presentarse minutos antes de su hora de ingreso, ocho de la mañana, del día siguiente.

En la morgue , Lohan tendrá que limpiar los retretes y vaciar los cubos de basura, además de limpiar el piso mientras convive con los cuerpos que yacen en el lugar. Trabajará 8 horas por día con sólo 30 minutos de descanso, junto con otras 20 personas, hasta cumplir las 120 horas.

De hacerse efectiva el cumplimiento de las horas fijadas por la jueza antes del 2 de noviembre, podrá evitar ir nuevamente a la cárcel por una pena de un año.