La decisión de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de excluir las producciones puertorriqueñas de la categoría a la mejor película en lengua extranjera enciende el debate político en la isla caribeña.

La directora de la Corporación de Cine Puerto Rico (CCPR), Mariella Pérez, dijo sobre el asunto que la decisión pudo obedecer a las quejas de grupos hispanos, en concreto de cineastas del estado de Texas, que pedían igualdad de oportunidades con sus colegas de la isla caribeña.

Pérez explicó que los latinos que filman en español en Estados Unidos no tienen derecho a presentar sus trabajos en la categoría de idioma extranjero, lo que, según su versión, llevó a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas a cambiar el reglamento para establecer igualdad.

La decisión pone así fin a décadas durante las que el cine puertorriqueño competía en la categoría de mejor película en lengua extranjera, con cintas en español que eran seleccionadas por un comité local.

Las películas puertorriqueñas pasarán a partir de ahora a competir en las mismas categorías que el resto de la producidas en Estados Unidos.

“La Academia no permite que películas realizadas por cineastas estadounidenses compitan por el premio de película extranjera, aunque el idioma predominante no sea el inglés”, señala la carta, que reproduce hoy la prensa de San Juan, enviada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas a Pérez para justificar la decisión.

El cineasta puertorriqueño Jacobo Morales, nominado en 1989 al Oscar en la categoría de mejor película en lengua extranjera por “Lo que le pasó a Santiago”, dijo hoy que la decisión crea suspicacias y que cuenta con el apoyo de los sectores anexionistas de Puerto Rico.

Morales subrayó que la decisión podría, incluso, favorecer que los puertorriqueños aceleren el proceso de poner fin a la situación colonial que vive la isla caribeña.

“No está en mis planes hacer películas norteamericanas. Yo hago películas que representan la cultura de Puerto Rico”, sostuvo el cineasta, el único director boricua en ser nominado a la categoría de mejor película en lengua extranjera.

El asunto provocó la intervención de la clase política y del presidente ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Fernando Martín, quien opinó que mientras la isla caribeña no sea independiente Puerto Rico estará expuesto a decisiones arbitrarias, dijo, como la de la Academia de las Artes y las Ciencias.

Por parte del Partido Nuevo Progresista (PNP) que aboga por la anexión de Puerto Rico a los Estados Unidos intervino el comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, que indicó que es una pena que no se juzgue por separado a películas que se filman en Estados Unidos en un idioma distinto al inglés.

En cuanto a qué pasará con la última película puertorriqueña enviada para competir en la categoría de mejor filme en lengua extranjera, “América”, la directora de la Corporación de Cine Puerto Rico aclaró que tiene esperanzas todavía de que la Academia permita que se incluya en esa categoría.

Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses desde 1917, gracias a la Ley Jones aprobada por el Congreso norteamericano.