La guapa actriz Megan Fox ha reconocido que cuando era joven envidiaba a las estrellas como Pamela Anderson, con cabelleras más claras que la de ella porque les hacían parecer más “exóticas”.

“Siempre quise ser rubia cuando era joven, como Barbie y Pamela Anderson, pero estropearía mi pelo. Me parecía exótico porque toda mi familia tiene el pelo oscuro. Si lo hubiera hecho, me hubiera puesto rubia platino”, confesó.

La estrella, que está casada con Brian Austin Green, también admitió que evita costosos productos de belleza a favor del aceite de semilla de uva para mantener su piel suave.

Según dijo a la revista Marie Claire: “Tengo que lavar mi cara cada 12 horas y luego hidratarla. Solo tomo duchas porque no me gusta sentarme en el agua de la bañera. Tras la ducha, me hidrato con aceite de semilla de uva. Es un gran hidratante y más ligero que el aceite de oliva”.

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