Un juez de Los Ángeles acaba de ordenar que Lindsay Lohan vuelva de inmediato a la cárcel sin ni siquiera permitir que la problemática celebridad pueda salir bajo fianza. Lohan estará encerrada hasta el próximo 23 de octubre como resultado de haber dado positivo en un control sobre drogas que se le impuso dentro de un acuerdo alcanzado con el juez para poder abandonar una reclusión anterior.
El encarcelamiento de la joven actriz, de 24 años, será el tercero como consecuencia de un caso de hace tres años en el que fue detenida mientras conducía ebria. Su primer encierro en la cárcel de mujeres de Los Ángeles duró 84 minutos; el segundo, 14 días -este verano-.

Lohan llegó al tribunal diez minutos antes de que empezara la audiencia vistiendo de negro y luciendo grandes gafas de sol. A la actriz la acompañaba su madre, Dina. Michael Lohan, su padre, había llegado poco antes y esperaba dentro de la sala.