Fueron alrededor de 4 horas de música negra, merenge y salsa. La potente voz de Marc Anthony, la energía de Olga Tañón y el sabor de Eva Ayllón hicieron vibrar al variopinto público, más de 35 mil personas, que se dieron cita la noche del viernes en el estadio de San Marcos para la Fiesta Latina.

El reloj marcaba las 8:45 p.m. cuando Eva Ayllón, subió al escenario. Acompañada de un grupo de baile, la cantante nacional abrió el concierto con el emblemático tema “Estoy enamorada de mi país”. Le siguieron las conocidas canciones “Toromata”, “Raíces” y una curiosa versión de “Hoy” de Gian Marco.

Luego, luciendo un atuendo sexy, Olga Tañón hizo su aparición en el escenario con su impactante presencia, alrededor de las 10 p.m. Y solo bastó que “la mujer de fuego” comenzara a interpretar su primera canción de la noche, “Cuando tú no estás”, para los asistentes se calentaran y llenarán de energía.

“¿Cómo están Perú? Ya nos estamos calentando”, fueron las primeras frases que lanzó la boricua. A las que sumó algunos elogios para su antecesora en la Fiesta Latina: “Quiero ver a Eva Ayllón, que tiene un vozarrón. Ella es la reina del Perú”, indicó.

Conforme pasaban los minutos, la intérprete hizo un recorrido por sus éxitos musicales, compuestos por los agitados merengues “Así es la vida”, “El mentiroso”, “Bandolero”, “Muchacho malo”, así como la balada “Basta ya”; entre otros.

Muy discretamente, al lado izquierdo del escenario, se divisó al presidente Alan García, quien disfrutó del espectacular show. El mandatario se quedó hasta el final del concierto.

Poco antes de que la Tañón subiera al escenario, Carlos Álvarez con su popular caracterización de Natalia Malamala, puso el toque de humor e hizo reír a los asistentes.

Cuando llegó el turno de Marc Anthony, parecía que el público se había multiplicado. Y si Olga Tanón calentó la noche, el esposo de Jennifer López incendió el escenario con su potente voz.

Apareció en la tarima con un terno plomo oscuro y unas gafas de sol. Y como si respondiera a una pregunta tácita de los cansados asistentes por lo avanzado de la hora, ya era casi la medianoche, entonó “Valió la pena”.

A medida que pasaba el tiempo, el estadio de San Marcos parecía un salsodromo. La gente no paraba de cantar, ni de bailar temas como “Contra la corriente” y “Qué precio tiene el cielo”.

Cada interpretación fue más imponente, más poderosa y más aplaudida que la anterior, su presencia inundaba el escenario por completo. “Hasta ayer” y los covers “Hasta que conocí”, “El cantante” del inmortal Héctor Lavoe y “Vivir lo nuestro”, que cantó a dúo con La India y que lo lanzó a la fama, formaron parte de su repertorio.

“Ustedes ocupan un lugar en mi corazón. Pensar en Perú es… ay ay ay”, manifestó antes de interpretar sus últimos dos temas: “Arrepentida” y la salsa romántica “Tu amor me hace bien” y que en el cielo se divisaran las luces artificiales, que dieron fin a la fiesta.

RPP